Un módulo por cada cosa que hoy hacés en cinco lugares
Todo corre sobre el mismo motor: lo que pasa en una consulta llega al expediente, y lo que pasa en el expediente llega al portal del cliente.
Ninguna consulta se pierde en el correo de alguien
Las consultas entran por correo, portal o teléfono y caen en una cola común. Cada una tiene responsable, estado y tiempo de respuesta a la vista.
Tu firma no trabaja igual en Corporativo que en Laboral
Configurás cada área de práctica con sus tipos de caso, y cada tipo con los campos, documentos y gestiones que le corresponden. Abrir un expediente deja de ser empezar de cero.
El portal que tu cliente cree que construiste vos
Tu logo, tus colores, tu dominio. El cliente ve sus asuntos en castellano claro, manda consultas nuevas y encuentra respuestas en tu base de conocimiento.
Todo el caso en una pantalla, no en cinco carpetas
Partes, documentos, tareas, plazos, tiempo cargado y consultas del cliente cuelgan del expediente. Quien lo tome mañana entiende dónde quedó.
El diferenciador que no se ve hasta que te salva
Los plazos no se escriben a mano: se calculan según el tipo de caso y la jurisdicción, descontando fines de semana y feriados del país que corresponde.
Las horas que nadie carga son las que nadie cobra
Cargar tiempo desde el caso, en el momento, y llegar a fin de mes con la facturación armada en vez de reconstruida.
La misma pregunta contestada por décima vez
Guías, criterios y plantillas de tu firma en un solo lugar, disponibles para el equipo y —lo que elijas— también para tus clientes en el portal.
Lo que te puede costar la licencia, automatizado
El chequeo de conflictos corre contra las partes de todos los casos de la firma, y los asuntos sensibles quedan detrás de una muralla ética.


